VENEZUELA Y EL COLAPSO DEL DERECHO INTERNACIONAL EN CLAVE DE ESPECTÁCULO

La escena, difundida como si fuera un lanzamiento de entretenimiento global, expuso un quiebre sin precedentes en las reglas que rigen la convivencia entre Estados. La irrupción de un país sobre el territorio de otro, la captura de su presidente y de su esposa y su traslado forzado para ser juzgados en el extranjero, todo filmado y celebrado, encendió alarmas en la región y volvió a poner a Venezuela en el centro de una disputa de alcance mundial.

En declaraciones a Nación Web, el abogado y geólogo Favio Casarin fue categórico al analizar el episodio. “Esto no es una controversia diplomática ni una sanción: es la demolición lisa y llana del Derecho Internacional Público”, afirmó. Según explicó, la escena “quema todos los manuales” y deja al descubierto que principios como la soberanía, la no injerencia y la autodeterminación quedaron reducidos a consignas vacías cuando chocan con el poder real.

Casarin advirtió además sobre la gravedad institucional del mensaje político que se transmite al mundo. “Cuando un presidente anuncia que asumirá el control de otro país porque, a su criterio, no están dadas las condiciones para una transición, se instala la idea de que la ley internacional es optativa”, sostuvo. Y agregó: “Se legitima el uso de la fuerza como si fuera un videojuego, con ganadores y perdedores, pero sin reglas”.

En ese contexto, el especialista también cuestionó el rol de los organismos multilaterales. “ONU y OEA quedan expuestas como estructuras decorativas, incapaces de frenar este tipo de atropellos”, señaló. Para Casarin, lo ocurrido con Venezuela no es un hecho aislado, sino “un antecedente peligroso” que redefine el mapa político global y deja a América Latina frente a un escenario de máxima vulnerabilidad.