(Fuente Latam Noticias) – La escritora Julieta Strasberg presenta “Umbrales de fuego”. Este libro reúne cuentos, relatos y prosas poéticas. Todas las obras están atravesadas por una misma pregunta: ¿qué queda de nosotros en aquello que arde, se rompe o desaparece?
Publicado por Acercándonos Ediciones, el volumen propone una experiencia de lectura singular. La obra cruza memoria, lenguaje, cuerpo y territorio. Su escritura es fragmentaria y sensorial.
Umbrales de fuego la memoria como territorio de fisuras, cenizas y transformación
El libro se organiza en tres grandes núcleos. “Ancestrario”, “Cronofracta” y “Ausentario” funcionan como estaciones simbólicas. En ellas, el tiempo, la herencia afectiva, la infancia, el duelo y la transformación dialogan entre sí.
Lejos de una narrativa lineal, “Umbrales de fuego” se construye como una constelación de textos. La autora los escribió a lo largo de casi diez años. Casas antiguas, barrios húmedos, sueños lúcidos y figuras espectrales pueblan sus páginas. Objetos familiares y personajes atravesados por la pérdida también aparecen. Todo conforma un universo donde lo cotidiano y lo ominoso conviven permanentemente.
Una presentación emotiva en la Feria del Libro
El libro fue presentado el pasado 26 de abril a las 18 horas. El evento tuvo lugar en el stand de Acercándonos Ediciones. Se ubicaba en el Pabellón Azul, stand 337, de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Una concurrida audiencia acompañó la presentación.
Gabriela Stoppelman participó del evento. Allí, la autora definió su libro como “una invitación a cruzar umbrales”. Esos umbrales son espacios de tránsito. Conectan la memoria con el olvido, la presencia con la ausencia, el silencio con el lenguaje.
Umbrales de fuego la memoria como territorio de fisuras, cenizas y transformación
Esta idea aparece condensada en el texto de apertura del volumen:
“Hay palabras que nacen del fuego y otras que se escriben en la ceniza. En este libro, cada historia es un umbral: un cruce entre la memoria y el olvido, entre la ausencia y la presencia, entre el silencio y la voz que insiste en nombrar lo imposible.”
Prólogo, contratapa y epílogo: tres voces que dialogan
El prólogo se titula “Golosinas de tiempo”. Fue escrito por Gabriela Stoppelman. En él, se lee el libro como una exploración de los pliegues del tiempo y de las heridas heredadas.
Stoppelman destaca la potencia de los neologismos. Señala también la presencia de la herida como núcleo poético. Subraya la capacidad del libro para habitar zonas de transición. “El neologismo es siempre una rebelión en el corazón del abecedario y de la semántica”, afirma. Además, describe la escritura de Strasberg como un movimiento “en la potencia de lo frágil, lo vulnerable, lo alimentado a herida”.
La contratapa pertenece a Mariela Asensio. Ella define la obra como “un territorio de tránsito”. En ese territorio, la escritura opera sobre el borde. Separa lo que se recuerda de lo que se desvanece. Cada relato articula, según su lectura, “una poética de la fisura”. La experiencia aparece como fragmento encendido y resto que insiste.
El epílogo se titula “El suspigrama del tigre”. Su autora es María Verónica Pérez Lambrecht. Ella profundiza la dimensión afectiva y simbólica del libro. Utiliza imágenes ligadas a la infancia, el cuerpo y la memoria.
En el epílogo aparece la idea del “dermograma” : una escritura secreta que brota en la piel como conjuro heredado. También introduce la noción de las “heridades” : heridas transmitidas entre generaciones. Estas heridas persisten en el cuerpo y en el lenguaje.
Pérez Lambrecht estuvo presente en la presentación. Leyó parte de algunos cuentos. También compartió el particular glosario de neologismos creados por la autora.
Una escritora multidisciplinaria
Julieta Strasberg es escritora, abogada, docente, mediadora, pintora y gestora cultural. Su obra está atravesada por cruces múltiples. Allí convergen la literatura, la memoria, el cuerpo y la ciudad.
En “Umbrales de fuego”, esas líneas confluyen en una escritura singular. La autora transforma la fragilidad y la pérdida en materia poética. Más que ofrecer respuestas cerradas, el libro propone atravesar zonas inciertas. Invita a habitar las fisuras. Desde allí, todavía puede surgir una forma de luz.