Las 62 Organizaciones mantuvieron un encuentro con la conducción del Partido Justicialista Nacional para coordinar acciones políticas y sindicales en todo el país. La defensa del empleo, la recuperación de la industria y la unidad del peronismo quedaron planteadas como ejes para el próximo proceso electoral.
El peronismo comenzó a mover sus piezas de cara a 2027 y el movimiento obrero busca recuperar el protagonismo que históricamente tuvo dentro de la construcción justicialista. La señal surgió de una reunión entre la conducción nacional de Las 62 Organizaciones Peronistas y las autoridades del Partido Justicialista Nacional, donde se acordó avanzar en una agenda política y sindical común.
El encuentro estuvo encabezado por el secretario general de Las 62, José Ibarra, quien planteó que el sindicalismo tendrá un papel decisivo en la próxima etapa política. “La pata sindical será esencial para derrotar a este modelo que destruye a la clase trabajadora”, afirmó el dirigente.
Más allá del armado electoral, la reunión puso sobre la mesa una discusión de fondo: qué lugar ocuparán los trabajadores en el futuro proyecto del peronismo. Para los dirigentes sindicales, la recuperación del espacio político debe estar acompañada por una agenda vinculada al empleo, la producción, la industria y la defensa de los derechos laborales.
Los representantes de Las 62 fueron recibidos por la secretaria general del PJ Nacional, Teresa García, quien destacó la necesidad de profundizar el vínculo entre el movimiento obrero y la estructura partidaria. El objetivo es que esa articulación se traslade también a las provincias y municipios y permita construir una estrategia con presencia federal.
En ese marco, Julio Estévez, dirigente de UPSAFIP y representante de trabajadores jerárquicos vinculados a ARCA, tuvo un papel destacado en las conversaciones. Su participación incorporó al debate la mirada de los trabajadores frente a las transformaciones que atraviesan el Estado, las relaciones laborales y el sistema productivo.
La intención de Las 62 es que el sindicalismo no quede reducido a un papel de acompañamiento durante una campaña electoral, sino que intervenga en la elaboración de las propuestas que el peronismo presente ante la sociedad. De allí surge la decisión de consolidar a la organización como una herramienta política del Movimiento Obrero Organizado.
La delegación sindical estuvo integrada, entre otros, por Guillermo Mangone, del sector del gas; Rubén Grimaldi, de UTERA y trabajadores del PAMI; Fabián Hermoso, de Químicos y Petroquímicos; Fabián García, de SOECRA; Cacho García, por las estaciones de servicio; Ernesto Ludueña, de Comercio; Ezequiel Tosco, de Informáticos; Juan Carlos Murgo, de Caucho; y representantes de Las 62 Organizaciones de Moreno, Morón, Salta y Esteban Echeverría.
La diversidad de actividades representadas fue también una señal política. La apuesta apunta a reunir bajo una misma estructura a trabajadores de la industria, los servicios, el comercio, organismos públicos y sectores estratégicos de la economía, recuperando la identidad del movimiento obrero organizado como una de las bases del peronismo.
Otro de los acuerdos fue avanzar en un despliegue federal para fortalecer la militancia y la representación partidaria en todo el territorio nacional. La intención es coordinar acciones con las estructuras locales y contemplar las distintas realidades laborales y productivas de cada región.
En paralelo, los dirigentes acordaron comenzar a trabajar en propuestas concretas sobre cuestiones laborales y sociales para los próximos meses. El objetivo es que esa agenda pueda convertirse en parte de la discusión programática que acompañará el armado electoral de 2027.
La reunión dejó así una primera definición dentro del proceso de reorganización del peronismo: el movimiento obrero pretende participar de manera directa en la construcción del proyecto político y recuperar una centralidad que considera inherente a la identidad justicialista.
Con 2027 como horizonte, Las 62 Organizaciones buscan que la voz de los trabajadores no aparezca solamente en las movilizaciones o durante la campaña, sino que tenga peso en la definición de las políticas que el peronismo proponga para el país.
